miércoles, 22 de agosto de 2012

Horst Diekgerdes



Para él la mujer es una obra de arte.
Delicadeza, feminidad y un exquisito uso de la luz.
Apuntado entre mis favoritos y esta editorial como algo totalmente inspirador.











¿Huida o valentía?

Quiero estrenar mi sección de tips con lo que me ronda en la cabeza desde hace meses.
Supongo que todos desde pequeños elegimos una ciudad del mundo como nuestro lugar favorito en la tierra.
Por las películas deduzco que para los norteamericanos es París.
Para la mayoría de los europeos del sur se debate entre París, Roma, Praga, Londres...
En el norte de Europa sueñan con la soleada costa de Mikonos, Napoles o Mallorca. Y creen que Formentera es lo más parecido al paraíso.
Los asiáticos ven las ciudades de las mejores universidades norteamericanas como el paraíso para sus súper desarrollados cerebros intelectuales.
Pero sabemos que hay una ciudad común a todos los mortales; la favorita, la capital del mundo, el escenario de tantas películas, libros, fotografías.... La inconfundible Nueva York. Para mi, el mejor lugar del planeta.

¿Quién no ha querido vivir como Carrie Bradshaw? Patearse la quinta avenida  con unos "manolos" o  quedar a tomar el desayuno en las escaleras del Met.


Vale, veo Gossip Girl y soy fan de Sexo en Nueva York y posiblemente lo más cerca que esté del Upper east side será para salir de Central Park.
Pero para que hacen esas series si no es para hacer soñar en que eso le puede pasar a una madrileña de clase media.
Si yo soy de las que se lo traga, todo ese romanticismo entorno a Nueva York caló en mí desde que vi Tienes un e-mail cuando solo tenía 11 años.
Desde aquello llevo toda la vida queriendo vivir allí una temporada. Supongo que siempre lo he pensado de manera lejana, como si al final no se fuera a cumplir. Pero cuando uno llega a un punto de su vida en el que no tiene nada que perder, ¿por qué no adentrarse en el nuevo mundo? en la aventura de no solo irse de casa o de ciudad, si no de continente. Idioma nuevo, gente nueva, calles nuevas, olores diferentes, otro punto de vista, partir de cero.
Creo que todos queremos volver a empezar en algún momento de nuestra vida, ya sea por muerte de un ser querido, desamores, trabajos que fracasan o simplemente amor a la aventura. Todos tenemos nuestra excusa.
Pero muchas veces me pregunto si mi idea de cambiar de aires de una manera un tanto radical viene del miedo o de la valentía. Cuando lo dejamos todo atrás esperando algo mejor la línea entre una cosa y otra es realmente fina.
Donde estoy no tengo un buen trabajo, no tengo novio, mi familia está sana y feliz, soy joven y no tengo responsabilidades importantes. Lo que parece claramente el momento para irme para allá sea como sea.
Pero si lo hago porque mi vida de aquí no me satisface del todo, porque espero más de la vida ¿no es mas bien una huida? ¿Hay que hacer los cambios radicales cuando tu vida es perfecta? ¿así es valentía? ¿Y si no es cobardía?
Aún sigo pensando en ello y lo dejo caer en el ciberespacio para ver si alguien puede contestarme a ello.
Yo mientras tanto planeo cruzar el charco en unos meses. La razón, aún no la se ;)