viernes, 19 de octubre de 2012

El mundo de las tallas


Creo que este post va a ser un poco a lo Bridget Jones.

Antes el mundo de la moda y confección funcionaba según las medidas de la mujer, lo cual era maravillosos, porque no solo tus medidas eran casi únicas sino que además nadie se enteraba de ellas excepto tu modista. Pero no se quien tuvo la espantosa idea de que eso no iba a funcionar e inventó las distintas tallas para encasillar a las distintas medidas.
Seamos claros, todas las mujeres somos distintas; unas tienen más culo y menos cintura, otras tienen mucha cintura y mucho culo, otras no tienen pecho, otras tienen la cadera estrecha... con tanta diversidad de forma ¿como esperan que todas encajemos en las mismas tallas?
Y lo peor es que para excusarse de su mala idea inventaron los "tipos"
Cuerpo tipo pera, tipo puerta, tipo diábolo... ¡el colmo! no solo hay que estar agobiadas por encajar en una o dos tallas si no que encima tienes que buscar tu equivalencia en "tipos" para sentirte aceptaba en la sociedad y saber en que tallajes puedes meterte.
¿Por qué no universalizaron las modistas en vez de el pret a porter? Resultaba mucho mas seguro y mucho menos humillante porque como se dice muchas veces, y solo en este contexto puede ser un poco válido,  la ignorancia es felicidad.


Y os preguntareis a que viene esto, pues bien, yo soy del tipo de mujeres que cuando respira aire engorda. He tenido esa mala suerte de heredar una constitución en el que el chocolate es el gran enemigo y la lechuga tu gran aliado. Y para colmo problemas hormonales hacen que engorde aún más. Resumiendo, un asco. Así que entenderéis porque tengo un odio racional a las tallas, a probarse pantalones, comprarse bañadores y elegir un vestido de fiesta.
Pues bien, el otro día estaba con mi madre comprándome pijamas en la típica tienda de pijamas que no voy a nombrar porque no me pagan comisión, cuando empecé a mirar unos pantalones  anchos dudando si coger una M o una L, cuando mi madre apareció y me dijo eso que siempre dicen las madres y que se sienta como una patada en el hígado "coge la grande estarás mas cómoda"
La miré con los ojos un poco entrecerrados y me acerqué a la señorita de probadores cuando la gran humillación tuvo lugar, le enseñé los pantalones me pregunto: ¿es para ti? asentí, me miro de arriba abajo y entonces dijo esas horribles palabras, "entonces una L"
Ala lo suelta así sin más, como quien te quita una tirita sin avisar, usas la L, como diciéndote eres grande asúmelo... Tendrían que hacer que las dependientas de las tiendas fueran muy feas, así por lo menos tendríamos un consuelo :P


















A partir de ahora me voy a buscar una modista... ;)


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